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Tener o asignar una posición ejecutiva es en principio como haber recibido un título nobiliario, sólo que ahora le llaman Gerente o Director, pero de ninguna manera se ha ganado hasta el momento inicial el liderazgo del grupo.

En los momentos difíciles es cuando se muestra quién es quién en las empresas; es ahí, cuando las circunstancias no son amigables cuando el Director tiene que tomar la batuta y estar al frente de la empresa demostrando firmeza, sabiduría, paciencia y templanza.

Cuando un director se “Achica” ante una situación de incertidumbre en la empresa, ya sea por un evento personal o porque ya ha dejado de pensar, lo más conveniente es que de un paso de costado y permita que otro ejecutivo tome su posición para llevar el barco a buen puerto.

Siempre que nos indican que para disminuir los costos la mejor solución es despedir al personal, lo que manifiestan abiertamente es una falta completa de planeación estratégica y financiera de la empresa. No nos gusta ahorrar, todo lo queremos hacer a corto plazo, los beneficios a corto plazo, el ROI a corto plazo, no queremos ser disciplinados pero sí deseamos obtener todos los beneficios sin pensar en el futuro.

Desgraciadamente cada día vemos que las segundas o terceras generaciones de personas que heredan las empresas no tienen los perfiles necesarios para sostener lo que tanto trabajo les costó a sus familiares y terminan o cerrando las organizaciones o en el mejor de los casos vendiéndola, no sin antes desangrar a la compañía.

Es muy complejo dirigir una empresa, porque requiere de la “Técnica”, lo cual significa amplios conocimientos, pero también y al mismo tiempo del “Arte” para alinear diversas visiones y objetivos de personas para un bien común y sustentable.

Muchos pueden estudiar para ser directores, algunos tendrán títulos universitarios que avalan sus conocimientos, pero eso no les da la fortaleza para serlo. Se requiere experiencia y tiempo, haber enfrentado circunstancias que sólo da el estar al frente del cañón.

Formar directivos es una obligación de los actuales directores, sin embargo, como personas no queremos retirarnos de la operación porque es adictiva. Y no queremos porque no tenemos un plan alternativo.

Formar un Gobierno Corporativo es una solución adecuada para la empresa y las personas, sin embargo no todos estamos dispuestos a hacerlo, ya que requiere disciplina, mucho trabajo, humildad y visión a largo plazo.