Las personas sólo por el hecho de serlo, tenemos inteligencia y voluntad. Estas dos características nos ayudan a ser únicos e irrepetibles; sin embargo, algunas empresas consideran a las peronas como activos, cosas, gastos, costos o un problema sindical.

La falta de claridad en la planeación en la filosofía y valores empresariales, llevan a pensar quizás, que lo único importante para la corporación es la generación de utilidades, no importando cómo tratamos a nuestros colaboradores; total: todos son reemplazables y ninguno indispensable, dirían muchos accionistas de empresas.

Como lo que importa son los resultados a corto plazo, aquellos talentos que no sean capaces de obtenerlos, deberán de salir de la empresa. Esta es la forma perversa de pensar de muchas empresas y no nos damos cuenta que al generar metas poco factibles, estamos tentando en muchas ocasiones a que nuestros colaboradores intenten obtener estos logros no necesariamente por medios lícitos, de forma tal que podrían llegar a engañar a los clientes, faltando a la promesa realizada y buscando tácticas estratégicas a cortísimo plazo. Pensar sólamente a corto plazo es muy peligroso para las empresas. Recordemos que lo que hagamos a corto plazo, afectará el mediano y largo plazo.

Tratar mal a nuestros colaboradores es igual a: no generar un salario justo por el trabajo realizado, no darles las prestaciones sociales a las que tienen derecho, el exigirles trabajen horas extras, el no tener un plan de carrera y desarrollo, no darles sus equipos de seguridad y trabajo, el acosar a las o los colaboradores, el abusar de la necesidad de las personas, el no capacitar y permitir que crezcan los colaboradores, identificar a las personas por un número y no por un nombre, entre otras muchas.

Lo que demuestran todas estas acciones es la falta de compromiso y visión empresarial, la falta de valores personales y sobre todo un terrible vacío de vida.

Muchas empresas no entienden que lo más importante en su organización son sus colaboradores, son mucho más importantes que sus clientes. Si cuidamos a nuestros colaboradores, ellos cuidarán a nuestros clientes. Muchas empresas no comprenden que es necesario capacitar y hacer crecer permanentemente a los colaboradores y no lo hacen por el miedo de que se vayan. Pueden imaginarse qué le pasaría a la empresa si trabajamos con personas no capacitadas?

La rotación de personal es el resultado de la falta de planeación y compromiso de la empresa con el personal. Afecta a las utilidades pero sólamente pensamos que lo importante para nuestros colaboradores es el dinero.

La retención del talento tiene mucho más que ver con el involucramiento de la familia de nuestros colaboradores a la empresa que el sólamente pagarles más.

Desean reducir la rotación del personal y por ende el incremento de los gastos y costos en los Estados Financieros, entonces piense en las familias de los colaboradores y busquen cómo integrarlos a actividades que les generen valor a las familias.

Cuando las empresas se preocupan por las familias de los colaboradores, éstas se preocupan por hacer crecer a la empresa, es un efecto multiplicador de a deveras.

Cuando solamente vemos a nuestros colaboradores como parte de los costos, los gastos o números, entonces aceptemos que nuestro único interés es mezquino y orientado a las generación de dinero y no a las personas.

¿Cuál es su interés?

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