Tal parece que ahora la “moda” es que todos deberemos de emprender una empresa ya que las políticas públicas en México no ayudan a estabilizar la economía y por lo tanto a mantener las empresas en funcionamiento. Las Universidades públicas y privadas han generado inclusive en sus planes de estudio las materias de Emprendurismo o Emprendimiento.

Sin embargo, ¿ser un emprendedor es lo mismo que ser un empresario?

Peter Drucker, indica que el empresario no posee características especiales y que en sí, éstas no son necesarias; que él personalmente ha sido testigo de cientos de casos en los cuales personas comunes se han desenvuelto de muy buena forma como empresarios.

La definición propuesta indica que “El empresario personaliza la actuación de la empresa siendo la figura representativa que, según sus motivaciones, persigue unos objetivos coherentes con los fines a conseguir por la empresa en un intervalo temporal. En definitiva el empresario se constituye como el órgano individual o colectivo encargado de establecer los objetivos empresariales y la toma de decisiones oportunas para alcanzarlos“. Según esta definición, el empresario puede ser cualquier persona, sin importar las cualidades que posea.

Sin embargo, en México, las estadísticas son catastróficas: solo dos de cada 10 empresas creadas llegarán a su segundo año de operación, y de estas dos, en el mejor de los casos solamente una podrá solventar el paso a la siguiente generación. ¿Son sólo las circunstancias que hacen la diferencia entre el éxito o el fracaso de una empresa? ¿Acaso es un tema de planeación?, ¿Es un tema de métricos?, ¿Es por la falta del Gobierno Corporativo?, ¿Por qué tantos emprendimientos no logran cuajarse como verdaderas empresas en México?

Nos han mencionado que para poder emprender se requieren ciertas características como: Ver oportunidades que otros no ven, No renunciar a los sueños, tomar riesgos calculados, tener paciencia, lograr que los demás colaboren con los propios sueños, sentir, pensar y creer que todo es posible.

Pero al mismo tiempo para emprender deberemos de tener: Pasión, ambición, iniciativa, superación a la frustración, creatividad, liderazgo y ser organizados.

Se nos indica hasta el cansancio que para emprender hay que enfrentarse a los propios miedos.

Si todos los factores se enseñan con propiedad por todas las instituciones de educación en México, por la Secretaría de Economía, por todos los medios de comunicación, entonces ¿por qué no tenemos más empresas consolidadas?.

¿Existe entonces una gran diferencia entre ser un emprendedor y ser un empresario? ¿No faltaría acaso incluir en la curricula de las carreras la materia de ¿Qué significa ser empresario?.

Veamos un poco:

Tal como lo expone Santiago Antognolli, de esta manera se puede diferenciar a un emprendedor de un empresario:

  • El emprendedor trabaja mucho, el empresario piensa y elabora mucho.
  • El emprendedor hace las cosas él mismo o las controla personalmente, el empresario delega y controla resultados.
  • El emprendedor es muy bueno solucionando problemas, el empresario es muy bueno definiendo estrategias y objetivos, se adelanta a los problemas.
  • El emprendedor controla que su gente esté todo el día trabajando, el empresario mide los resultados del trabajo de su gente.
  • El emprendedor hace muchas cosas, el empresario genera mucho valor.
  • El emprendedor se rodea de gente trabajadora y sumisa, no tiene tiempo para discutir.
  • El empresario se rodea de gente capaz, se debate a fondo cada decisión.
  • El emprendedor controla el funcionamiento de la rueda operativa de la empresa, el empresario está mirando la empresa, los cambios del mercado y la evolución del entorno.
  • El emprendedor premia el esfuerzo, el empresario premia los resultados.
  • El emprendedor conoce las máquinas de su empresa, el empresario conoce los números de su empresa.
  • El emprendedor es imprescindible en el momento de crear una empresa y echarla a rodar, empresario es imprescindible para hacer crecer la empresa una vez que comenzó a rodar.

Sin embargo, qué otras características requiere un empresario para el desarrollo de su actividad diaria y futura:

  • Capacidad para dirigir
  • Liderazgo
  • Comportamiento ético dentro y fuera de la empresa
  • Capacidad de juicio
  • Espíritu de sacrificio
  • Amor por el estudio y la cultura
  • Análisis del mercado y la competencia
  • Paciencia
  • Valor
  • Sentido común
  • Experiencia en toma de decisiones
  • Conocimiento y desarrollo de Planeación Estratégica
  • Toma de decisiones
  • Uso efectivo del tiempo.

Ahora bien, El emprendurismo quizás sea el principio pero de ninguna manera es el fin, como algunas personas o instituciones nos desean presentar para el desarrollo económico de una región, de un estado, de un país.

Ser empresario y formar empresa lleva tiempo y no se realiza mágicamente de un día a otro. Ser empresario es, como muchas otras, una vocación.

Pregunta: ¿Desea Usted ser realmente empresario?

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