Hemos escuchado en varios foros que las personas antes de cumplir los 38 años de edad ya tienen en su haber más de 14 empleos formales. Esto significa que si iniciaron su vida profesional formal, por ejemplo a los 22 años, entonces la antigüedad promedio en cada empleo es de 1 año y 2 meses cuando mucho.

Tal pareciera que hoy en día, algunos Head Hunter a nivel internacional evalúan o aprecian más el desarrollo profesional individual que la permanencia en las empresas medido en años.

Dado que las características de las personas han cambiado y ahora ya los jóvenes no se comportan como los “Baby Bummers”, como los de la generación “X” y la generación “Y”; ahora estamos enfrentándonos a los “Milleniums”, a quienes les interesa más el desarrollo individual, participar en una empresa con valores, contribuir en un ámbito en que las relaciones humanas sean valoradas, poseen grandes conocimientos tecnológicos y están convencidos que quizás uno de sus  caminos hacia el éxito pueda ser el tele-trabajo más que permanecer durante 8 ó 10 horas en una oficina dentro de una empresa.

Con todo esto, ¿cómo las empresas mexicanas y latinoamericanas podremos sobrevivir ante estos cambios, dar un servicio de calidad, tener permanencia en el Mercado, obtener utilidades, mantener a  nuestro talento, buscar y desarrollar planes de vida y Carrera dentro de la organización, etc.?

Me parece que cada día, los temas de Talento Humano adquieren una importancia mayúscula en el desarrollo estratégico de las empresas. Es importante el sentido comercial, sí. Es transcendental el organizar las finanzas y las operaciones, desde luego. Pero todo esto no lo podremos hacer sin una verdadera fuerza que nos apoye: la fuerza del talento.

Ahora bien, como empresarios y / o directores: ¿entendemos lo que está pasando o solamente estamos preocupados por la participación del Mercado, la reducción de los costos y los pagos a los créditos bancarios?.  Es acaso que pensemos que el área de Recursos Humanos en la empresa la consideremos solamente como: ¿el pago de la nómina?

En la estructura organizacional, el área de Recursos Humanos debe de tener la misma importancia que la Dirección de Finanzas, Dirección Comercial y Dirección de Operaciones. Todas ellas deberán de reportar a la Dirección General de la empresa para que verdaderamente tenga la fuerza necesaria y el Área o Dirección de Recursos Humanos se vuelva un “socio estratégico” del negocio y pueda ejercer un liderazgo adecuado en la organización.

Son muchas las responsabilidades de un área de Recursos Humanos. No sólo deberá de cuidar la nómina, deberá entre otras de:

  • Tener todos los expedientes de los trabajadores completos y en orden.
  • Tener claridad en los contratos colectivos de trabajo.
  • Ser el custodio de la estrategia corporativa para el Talento de la Organización.
  • Dar seguimiento, es su caso, a todos los juicios o demandas laborales que se presenten.
  • Desarrollar, con ayuda de todos los directores, los perfiles necesarios del Talento Humano para el buen manejo de la estrategia de la empresa.
  • Generar un plan de carrera y vida para todas y cada una de las posiciones de la organización.
  • Desarrollar un sistema de remuneración y reconocimiento adecuado.
  • Ser el responsable de mantener un clima laboral y organizacional sano, dentro de un comportamiento ético, respetuoso y con desarrollo.
  • Desarrollar el presupuesto quinquenal, así como anuales para el logro de los objetivos estratégicos de la empresa.
  • Generar los métricos necesarios y suficientes para el logro de los objetivos de la corporación.
  • Ser visto como un verdadero líder en la organización.
  • Desarrollar los planes y programas de formación y capacitación.

Quizás existan otras muchas más, y estoy seguro que sí, pero si los directores y empresarios no apoyamos seriamente a la Dirección de Recursos Humanos, entonces cómo queremos que la rotación del personal baje, que exista lealtad en nuestros colaboradores, que no tengamos demandas laborales, que generemos mayor utilidad, que reduzcamos los costos y gastos que seamos una empresa con enfoque al cliente, que tengamos altos niveles de calidad de producto y de servicio,  que tengamos finanzas claras y limpias, que nuestros colaboradores aporten verdaderas ideas de valor, pero sobre todo que generemos confianza mutua en la empresa…, en fin que trabajemos con personas y como personas.

Dígame Usted: ¿Realmente le interesa desarrollar a las personas y el talento humano dentro de su organización?

 

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