En mi reflexión anterior comenté sobre los ciclos o etapas de las Empresas Familiares. Ahora me centraré en lo que en Charrería se le denomina el “Paso de la Muerte”, esto en las empresas podría definirse como el pasar de la etapa III a la IV de las empresas: “La búsqueda de un Gobierno Corporativo”.

Muchas empresas brincan de un lado al otro de la etapa III a la IV cuando no existe una estrategia seria para la operación de la misma y al mismo tiempo no existe un trabajo con la relación o grupo familiar que opera en la empresa.

Entendamos que en la etapa III, los hijos desean ingresar a la empresa, pero sobre todo desean DEMOSTRAR que cada uno de ellos debería de ser el elegido para tomar la Dirección General. Es el efecto del Delfín en la época de los Reyes en Francia.

Estos intentos por «Demostrar», pueden llevar a la organización a tener serios problemas ya que al sentirse con el derecho de las acciones constituyen sus propias estrategias que no siempre están alineadas a la estrategia del todavía «Emprendedor o Fundador» ya que consideran que tienen los conocimientos y capacidades para realizar modificaciones.

El grave error en la transición de la Etapa III con la IV es el de considerar que existen «Áreas de Servicio» en lugar de considerarlas como «Áreas Estratégicas».

En estas etapas, uno de los muchos errores más común es tratar de reducir las nóminas dado que pudieran existir normalmente dos problemas: Falta de liquidez y pérdida en la posición de mercado.

Estos dos puntos se generar debido a las señales cruzadas que se dan por los integrantes de la familia al resto de la organización, tratando de generar un bienestar a la empresa, pero al mismo tiempo brincando las políticas históricas de la empresa en temas de créditos, descuentos, operación, costos, plazos de pago, etc., dado que el “Delfin” desea demostrar que  tiene la capacidad para dirigir y no sólo la posibilidad de la asignación para ocupar una posición ejecutiva.

Para poder solucionar esta etapa -Etapa IV-, debemos de entender que tenemos tres procesos globales que ejecutar:

1) Desarrollo de una planeación estratégica de la empresa.
2) Generación de Quick Hits que mantengan el ánimo de la planeación y sus logros.
3) Trabajo de Empresa -Familia con los accionistas y los miembros de la familia toral.

Las empresas en general consideran que con un proceso de Planeación Estratégica se solucionarán los temas pendientes que generalmente son: liquidez y ventas.

La realidad es que no es así.

Obtener resultados pequeños a muy corto plazo (Quick Hits) dará un respiro al establecimiento de la Planeación Estratégica. Los procesos de mejora continua siempre hablan de pequeños pasos, no grandes zancadas. Sin embargo, ni los Quick Hits con la Planeación estratégica nos ayudarán a brincar el «Paso de la Muerte» si no se realiza un trabajo profesional con la familia, comenzando con el o los accionistas iniciales.

Generar este trabajo, conlleva una analogía como el realizar tres operaciones simultáneamente: De corazón abierto, de cerebro y cirugía plástica dado que no pueden quedar cicatrices entre los familiares.

Siempre será recomendable que para los procesos de Planeación Estratégica, la empresa se auxilie de un experto en el área que les ayude a clarificar y establecer los planes corporativos.

Es indispensable que un verdadero especialista trate con los temas de Empresa – Familia, ya que llevará de 1.5 a 3 años el establecimiento de un verdadero Gobierno Corporativo.

Para los Quick Hits la áreas estratégicas del negocio o mal llamadas áreas de servicio, son las encargadas de enfocar los «Cómo´s» para lograr los «que´s» definidos en la Planeación Estratégica. Por ejemplo: El objetivo estratégico es incrementar las ventas de la empresa en 10% anual. La pregunta es ¿CÓMO?.

El peor error al tratar de cumplir con este objetivo es intentar incrementar este 10% en todos los puntos de venta de la organización.

Habremos de definir primero:
– Mercados atendidos
– Características de los clientes
– Competencia
– Políticas de venta
– Perfiles de los vendedores
– Procesos de pago y / o compensaciones
– Productos estrellas
– Esquemas de marketing tanto tradicional como electrónico
– Condiciones de operación por zona o mercado
– Otros muchos temas adicionales propios de la organización.

Una vez definido, entonces planteamos un «quick hit» o sea en donde podemos tener el mayor de los éxitos en el menor de los tiempos con la menor inversión posible.

Estoy seguro que en todas las organizaciones se pueden lograr «quick hit» realizando unas pocas modificaciones sin grandes inversiones.

Estas acciones permitirán el logro de los objetivos, incrementar la moral de la organización y dar tiempo a que los tres parámetros del «Paso de la Muerte» tengan tiempo para desarrollarse.

Las áreas de servicio, o lo que yo llamo estratégicas son las que apoyan y empujan para que estos Quick hits se realicen. La operación misma por sí sola no podrá hacerlo, ya que pierde el foco global.

Pregunta: ¿Usted y su empresa están listos para institucionalizarse?

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