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Hace un par de meses acabé de escribir un artículo y decidí conectar con autores reconocidos y líderes de opinión pidiéndoles que lo leyeran y que me dieran su opinión al respecto – antes de publicarlo.

Yo sabía que citar sus opiniones ayudaría enormemente a conseguir el apoyo de una editorial y el interés de más lectores.

Me imaginaba que estas personas reciben a diario una multitud de mensajes de desconocidos, y antes de ponerme en contacto con ellos investigué cuáles eran los mejores consejos disponibles si quería obtener la ayuda de una persona influyente y ocupada.

Estos son los consejos que me gustaría compartir contigo:

  1. Trabaja el asunto del email

Los estudios muestran que hay 2 tipos de asuntos de email que tienen verdadero gancho, aumentando la probabilidad de que el email sea abierto y leído: son asuntos que crean curiosidad o que muestran una utilidad práctica.

Aquí tienes unos ejemplos:

  • Curiosidad: “Esto es personal”
  • Utilidad: “Aplicando tus técnicas de tu último libro”
  1. Diles por qué les has elegido a ellos – y sé específico

Haz sentir a la otra persona que ha sido escogida por sus cualidades personales o su experiencia profesional únicas.

Los estudios muestran que cuando una persona siente que puede aportar poco siento poca responsabilidad a la hora de pasar a la acción.

Un buen email por tanto superan esta barrera indicando al destinatario por qué le has escogido a él, mostrando que conoces su trabajo y diciendo cómo ha influido tu vida.

  1. Destaca puntos en común (poco comunes)

Puedes crear una conexión fuerte con un desconocido simplemente resaltando algún punto en común. Las similitudes nos acercan, especialmente si son poco comunes.

  1. Sé específico en tu petición, y mantén tu mensaje CORTO

No le cuentes a la otra persona toda la historia, todos los detalles.

Si no sabes expresarte brevemente no obtendrás buenos resultados porque un desconocido no tiene interés en saber toda tu historia.

El email debe tener una longitud de 2 ó 3 párrafos (no muy largos) en los que explicas cuánto conoces su trabajo y una petición corta y específica.

  1. Expresa gratitud – y no una demanda.

Elige tus palabras para mostrar que estás pidiendo un favor, no esperando recibirlo. No pongas presión.

Simplemente estás apelando a las ganas de ayudar que todos tenemos en determinadas ocasiones. Piensa que preferimos ayudar a las personas que nos caen bien, con las que tenemos algo en común y que se muestran apreciativas de nuestro esfuerzo.

Considera lo siguiente: 

Si lo que quieres es conseguir una ayuda puntual, como era mi caso, sólo tienes que plantear tu objetivo en este primer email.
Tim Ferris, en su libro “La semana laboral de 4h” recomienda que si quieres establecer una relación a largo plazo primero envíes una pregunta sencilla pero inteligente para detonar una conversación – y sólo pedir el favor que buscas más adelante.

Y AHORA: Pasa de la idea a la acción.

¿Con qué personas te gustaría conectar para dar el siguiente paso en tu negocio?

Haz una lista de las personas que crees que pueden ayudarte, encuentra su email en internet y escribe un mensaje para ponerte en contacto con ellas.

No te des por vencido si no te contestan a la primera: el éxito es un 90% perseverancia, así que no te rindas hasta que consigas tu objetivo.

Notas de: Isabel Anthony Torres

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