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En su libro Al frente del cambio, John Kotter sostiene que “el cambio se afianza cuando se convierte en ‘aquí hacemos así las cosas’, cuando se introduce en el torrente sanguíneo del cuerpo corporativo. Hasta que las nuevas conductas estén arraigadas en normas sociales y valores compartidos, estarán sujetas a degradación apenas se elimine la presión hacia el cambio”. Los cinco factores de éxito siguientes son esenciales para que su organización se asegure el cambio organizativo sostenible.

1.- Incluir a toda la organización, no solo a los campeones del cambio 

Al inicio de un proceso de cambio, un pequeño equipo de personas elabora una visión para el futuro, creando un nuevo lenguaje y un nuevo sentido de lo posible con los que pretende inspirar y motivar a la mano de obra. Resulta importante encontrar el modo de incluir a toda la organización desde el mismo inicio del proceso de cambio. También es importante que los iniciadores del cambio piensen estratégica y tácticamente en cómo lograr la implicación de las partes interesadas. Por ejemplo, el grado de participación en lo que está cambiando o en cómo ocurrirá el cambio puede variar según la naturaleza del cambio y los grupos afectados.

A menudo sucede que el equipo de “cambio” organiza la visión y la estrategia de cambio como un producto final cerrado, y después intenta “vender” esa visión y esos valores futuros a toda la organización, de modo que da la impresión de que ellos tienen la respuesta y el camino a seguir por los demás. Es habitual que esto conduzca a una falta de compromiso o incluso a una resistencia abierta al proceso de cambio.

Margaret Wheatley y Myron Kellner-Rogers, en su artículo Bringing Life to Organisational Change (Dar vida al cambio organizativo), sostienen que “si no hacemos caso a la necesidad de las personas de participar, debemos asumir el peligro que esto supone. Por nuestra experiencia, aparecen enormes dificultades para la implementación cada vez que enviamos cambios a la organización en lugar de pensar cómo involucrar a las personas en su creación…[Por otra parte] hemos podido ver implementaciones avanzar con una enorme velocidad entre las personas que han tomado parte en el diseño de esos cambios”.

2.- Identificar y alinear la cultura con la nueva visión

En muchos esfuerzos de cambio, la cultura antigua es incompatible con la nueva visión y entonces se debe introducir un nuevo conjunto de prácticas. La capacidad de la organización para sustentar el esfuerzo de cambio está estrechamente vinculada a su habilidad para identificar y realinear la cultura corporativa. La cultura organizativa se ha descrito como la vida psicológica de una organización. Engloba los valores y suposiciones no escritas, los significados compartidos, y la forma de actuar generalizada en cualquier grupo: “aquí hacemos así las cosas”. Estas normas persisten en el tiempo porque los miembros del grupo enseñan estas prácticas a los nuevos miembros.

3.- Identidad colectiva y objetivo común

Según Arie de Geus, las organizaciones que disfrutan de un éxito a largo plazo cuentan con un fuerte sentido de la identidad, de “saber quiénes son, aparte de lo que hacen”. Las personas necesitan estar conectadas mediante un sentido de comunidad e identidad colectiva basados en una visión compartida y unos valores comunes.

El sentido de comunidad garantiza que todos los miembros de la comunidad apoyen el esfuerzo por alcanzar los objetivos del grupo, además de ofrecer significado, motivación y enfoque. Fomenta la participación de los empleados, el compromiso de los proveedores y la lealtad de los clientes.

La mayoría de las organizaciones tiene valores compartidos, aunque no sea hayan formalizado. Cuando ocurre un cambio, una de las tareas clave del liderazgo es asegurarse de que esos valores apoyen la nueva visión y creen un puente entre lo conocido y lo nuevo. Si hay que cambiar los valores, es importante utilizar el lenguaje de una forma cuidadosa y consciente.

4.- Alinear valores y comportamiento. 

Una vez que la organización haya definido los valores apropiados, la siguiente etapa consiste en alinear valores y comportamientos. El proceso a menudo se inicia con un taller para la gerencia superior en el que se identifiquen los valores y comportamientos requeridos, que después tendrán que comunicarse y modelarse clara y coherentemente para el resto de la organización. Y los primeros que deberán hacerlo son los mismos líderes. John Gattorna, en su libro Cadenas de abastecimiento dinámicas, sostiene que “los grandes líderes siempre articulan la visión para su empresa y después procuran vivir claramente dicha visión en el día a día. Esta visión establece límites para todos los miembros de la empresa y ayuda a galvanizar y centrar la energía de la compañía”.

5.- Institucionalizar en sistemas y políticas 

Aunque resulta esencial definir los tipos de comportamiento que consolidan los valores, es aún más importante determinar cómo se medirán e institucionalizarán los comportamientos. No se puede gestionar lo que no se puede medir, así que la organización necesita definir un conjunto significativo de indicadores e integrarlos en su sistema de gestión del rendimiento. Estos comportamientos alineados con los valores deben apoyarse mediante KPI para equipos y personas, así como las recompensas y los reconocimientos apropiados. Por otro lado, los comportamientos que los socavan deben sancionarse claramente.

Los empleados se comprometen con una organización, tanto a nivel racional como a nivel emocional. Entre los factores que influyen se encuentran su experiencia en el trabajo diario, su equipo, su gerente directo y el liderazgo general de la organización. Por lo tanto, los valores y comportamientos de la organización necesitan otras muchas “palancas” culturales, como el diseño de la organización, los perfiles de trabajo/competencia, el reclutamiento, los procesos operativos, los sistemas informáticos, la capacitación y el desarrollo, y las comunicaciones internas… Solo entonces cambiaremos de verdad “la forma en que hacemos aquí las cosas”.

Referencias: Margaret Wheatley y Myron Kellner-Rogers: Bringing Life to Organisational Change (Dar vida al cambio organizativo). Journal of StrategicPerformance MeasurementJohn Gattorna: Cadenas de abastecimiento dinámicas John Kotter, Al frente del cambio. Competitive Capabilities International.

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