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Historia del comercio en el occidente de México

Durante el periodo de 1821-1990, el desarrollo de las Pymes en Jalisco se ha centrado en Guadalajara y posteriormente se extendió a la Zona Metropolitana de Guadalajara (Tlaquepaque, Zapopan, Guadalajara, Tonalá, Tlajomulco de Zuñiga y el Salto).

De la Colonia a la vida independiente

La ciudad de México monopolizaba el comercio del país, pero con la llegada de la “Guerra de independencia”, Guadalajara ocupó momentáneamente el lugar de la capital, pues durante la Colonia fue casi nula su participación en éste ámbito.

Aldana Rendón, escritor e historiador mexicano, señala que “el desarrollo comercial que caracteriza actualmente a Guadalajara no lo tuvo desde que fue fundada, sino que a lo largo del tiempo lo fue adquiriendo, pues mientras la Colonia existió, Guadalajara estuvo llena de limitaciones”.

El Estado de Jalisco y sobre todo su capital, se distinguieron por su ubicación geográfica, al ser favorecidos por las vías de comunicación, principalmente por el Ferrocarril Central; con esto Guadalajara se convirtió en un importante distribuidor de mercancías dentro del país.

La intervención francesa

Durante el virreinato todo el comercio se situaba en la ciudad de México y a causa de la Independencia se dañan las comunicaciones, lo que impide que éste siga con su desarrollo comercial y por tanto Guadalajara ocupa su lugar sólo momentáneamente, iniciando con esto su desarrollo.

La dependencia comercial hacia otros países perjudicaba a los comerciantes. Cuando los pueblos se bloqueaban por alguna razón provocaba muchas veces la ruina de éstas personas y como consecuencia una crisis en el comercio.

Con la implantación del Imperio de Maximiliano se acelero la crisis del comercio, pues todas las estructuras productivas casi se destruyeron en la guerra de Reforma y no pudieron aumentarse.

Hasta el Porfiriato

Durante el Porfiriato el comercio dentro del país sufrió grandes crisis, pero logró superarlas sólo momentáneamente, sobre todo el estado de Jalisco que por un lapso de tiempo pudo progresar y de dejar la dependencia del capital del país.

Se recurrió a las ferias como un recurso para aumentar las economías locales, ya que por éste medio se promovían las ventas y se pretendía dar salida a productos nacionales; Jalisco fue uno de los estados que recurrió a esto para movilizar su comercio, pero no pudo acabar con el contrabando.

Por otro lado se toparon con la gran cantidad de impuestos que el gobierno imponía, aunque desde la Independencia se habló de suprimirlos y a pesar de que el gobierno intentó acabar con ellos, no se logró, ya que dependían demasiado los impuestos.

Talleres artesanales

La denominada industria de ésta época eran los talleres artesanales y en 1840, es cuando Jalisco comienza a establecer las primeras industria con el modelo capitalista.

A partir de 1880, empezó la modernización de la maquinaria en las empresas que iban desde tejido hasta calzado, provocando la aparición del proletariado industrial.

En 1901 la industria textil de Jalisco creció con el establecimiento de pequeños talleres artesanales y de industrias de mediana capacidad que incrementaron la producción; pero cuando el Porfiriato llegó a su fin, la mayoría de las fábricas quebraron a causa del fracaso de los cosecheros de algodón, las malas comunicaciones y a las trabas que existían para el comercio interno.

De la Revolución hasta 1949

Las crisis políticas por las que el país pasaba provocó que la industria y el comercio no obtuvieran un progreso placentero. Sin embargo la influencia cultural, política y comercial que Jalisco sostenía sobre los estados del Pacífico, se fortificó cuando el ferrocarril Sud-Pacífico, unió a Guadalajara con estos estados, convirtiéndose en un distribuidor de productos a pesar de que las tarifas del ferrocarril no la favorecía.

Aldana nos menciona que “dentro del estado de Jalisco se da un desequilibrio que favorece enormemente a Guadalajara. Así tenemos que el 36% de los establecimientos comerciales se sitúan en la capital, el 1.8% en la Barca, el 2.4% en Cd. Guzmán, el 0.7% en Juanacatlán, el 1.6% en Ocotlán, Zapopan 0.9%” y así cada uno de los municipios tenían una mínima participación”.

El modelo de sustitución de importaciones 1940-1970

México decidió industrializarse por medio de un modelo de sustitución de importaciones, en las primeras etapas se importaba más que exportar y aunque se pensaba en reducir las importaciones, carecía de planeación y al no planearse quedaban elementos sin definir, uno de estos aspectos era la temporalidad del esquema de protección. En sus inicios, el modelo funcionó, pero el desarrollo industrial se limitó por la falta de desarrollo tecnológico, la dependencia de compañías extranjeras y el miedo a invertir por parte de empresarios nacionales.

Los autores mexicanos Ruiz Durán y Zubirán (1992) afirman que “dentro de la sustitución de importaciones la expansión industrial se alimento de los sectores más comunes: bebidas, tabaco, textiles, ropa, calzado, alimentos y productos de madera”.

La política industrial no tuvo la capacidad de aprovechar a las micro y pequeñas empresas que se habían desarrollado en ésta etapa puesto que la diversificación por medio de sustitución de importaciones estuvo vinculada a empresas trasnacionales las cuales adquirían una buena proporción de sus insumos del exterior, lo que limitó el desarrollo de proveedores nacionales.

La promoción de exportaciones: el modelo maquilador

La balanza de pagos sufrió una crisis en los ochenta, lo que provoco que buscasen cambiar de un modelo de sustitución de importaciones a uno basado en la promoción de exportaciones.

En los noventa se firma el tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, teniendo como objetivo aumentar las exportaciones del país y atraer inversiones extranjeras para tener una industria que lograra competir internacionalmente y tuviera un crecimiento estable.

Con todo esto podemos concluir que el crecimiento jalisciense se ha caracterizado por ser paulatino y con altibajos, esto debido a una serie de problemas, crisis políticas y socioeconómicas propios de épocas pasadas, entre las que destacan infraestructura, tecnología, créditos y capital, a lo que se le suma la falta de políticas claras y eficientes con objetivos a largo plazo para cada sector.

Conclusiones

Durante los últimos años y a pesar de la llegada y generación de los grandes clusters de la electrónica, de la industria de la joyería, de la industria de la moda, la investigación y desarrollo en el Estado de Jalisco ha sido pobre. Prueba de ello son las escazas patentes y registros de propiedad intelectual que se generan y la principal razón de ello se basa en que el desarrollo de tecnología y productos de investigación lleva tiempo y los Retornos sobre la Inversión no se dan a corto plazo. Desgraciadamente en Jalisco se buscan en la mayor de las veces Retornos a muy cortos plazos, esto es debido primordialmente por una mentalidad comercial, no industrial.

Ahora podemos observar que se cambió la situación de muchas familias que en tiempos atrás buscaba iniciar la industrialización de las empresas por empresas inmobiliarias, pensando en un menor riesgo, aparentemente mayor retornos y utilidades pero siempre pensando en el corto plazo.

Las empresas no se generan en el corto plazo. Ahora se requiere el involucramiento mayor de las Universidades, Centros de Investigación, pero sobre todo una verdadera cultura de empresas.

Si seguimos así, Jalisco será un “buen” esquema comercial a analizar por algún tiempo, pero ante la falta de generación e innovación, ¿Cuánto durará esto?.

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