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En los países emergentes se está gestando una tendencia denominada “Innovación en reversa”. La idea es que, a diferencia de la gran mayoría de las innovaciones que se desarrollan actualmente en las economías avanzadas y que se exportan a todo el mundo, en los países emergentes se identifiquen necesidades en sus habitantes/clientes y se desarrollen innovaciones que respondan y satisfagan en condiciones de ventaja a los mismos. Se utiliza el término “reversa” porque estas innovaciones pueden ser “exportadas” también a los mercados de las economías avanzadas y, entonces, seguir el sentido contrario a la mayoría de las innovaciones.

Mantener el foco de los emprendedores en las necesidades de su mercado cercano es, sin duda, un factor clave para su éxito y para el éxito del movimiento emprendedor en países como el nuestro, con carencias básicas en amplios segmentos de la población.

Una vez reconocida la importancia de contar con ecosistemas de emprendedores y aceptando que el liderazgo de los mismos debe recaer en los propios emprendedores, caben entonces las siguientes preguntas: ¿Qué hacer para crear una de estas comunidades? ¿Los distintos participantes tienen algún papel que jugar en la creación de las mismas? ¿Se debe dejar todo exclusivamente en manos de los jóvenes, potenciales emprendedores?

Una pregunta fundamental es: ¿Puede esto funcionar en México? La respuesta la tiene cada uno de nosotros. Tiene que ver con nuestra propia postura ante la vida, con el grado de confianza que tenemos en “ser mexicanos”. Citando a Dantus: “Somos un pueblo alegre, trabajador y con una capacidad creativa inmejorable, características que mantenemos sin importar las adversidades que históricamente se nos han presentado. Sólo queda imaginarse que podríamos lograr con un poco de viento en popa” (Dantus, 2013).

Pensamos que podemos crear no uno, sino varios ecosistemas emprendedores en México; lo creemos porque los estamos viendo gestarse, porque hay el talento y también la convicción política de que no sólo es posible, sino que es indispensable hacerlo.

Es evidente que cada uno de los componentes potenciales de un nuevo ecosistema tiene una o varias tareas por desarrollar, pero sobre todo es claro que al interactuar más intensamente y con un claro sentido de propósito compartido, entre los distintos componentes y con los emprendedores, se avanzará hacia la creación y el sostenimiento de un ecosistema exitoso.

Conclusiones y propuestas

El principal reto de esta generación es ampliar nuestra capacidad de creación de riqueza, de manera que se permita incluir en un México próspero a los millones de mexicanos que están actualmente excluidos y que viven en condiciones de pobreza.

Este proceso requiere de la participación y el esfuerzo de todos los sectores y exige también una clara estrategia en la que se defina una visión y se establezcan prioridades nacionales claras. Una de estas prioridades debe ser propiciar, fomentar y cuidar los emprendimientos de alto impacto.

Para que la actividad económica de un país se vea positiva y significativamente impactada por un número importante de nuevos emprendimientos, se requiere de la generación de ecosistemas de emprendimiento.

Los ecosistemas de emprendimiento se forman con emprendedores, mentores, clientes y proveedores, interactuando con cinco componentes: educación, ciencia y tecnología, gobierno, grandes empresas y financiamiento y capital.

Existen casos exitosos y mejores prácticas de ecosistemas de emprendimiento en el mundo. Destacan el Valle del Silicio, Tel Aviv, Londres y Singapur.

Se identifican cinco condiciones clave para el éxito de los ecosistemas emprendedores:
1. Los emprendedores deben ser los líderes de la comunidad emprendedora.
2. Los líderes deben tener un compromiso de largo plazo.
3. La comunidad emprendedora debe ser incluyente para cualquiera que desee participar en la misma.
4. La comunidad emprendedora debe tener continuamente actividades que mantengan involucrados a todos sus miembros.
5. Los emprendimientos existen y subsisten porque son capaces de identificar una
necesidad en sus clientes y encuentran una mejor forma de satisfacerla que sus competidores.

Los emprendedores en México y en los países emergentes en general, deben enfocarse en las necesidades de su propio interno y generar “innovación en reversa”.

Pensamos que se pueden crear ecosistemas emprendedores exitosos en México, los estamos viendo gestarse, porque hay el talento y también la convicción de que no sólo es posible, sino que es indispensable hacerlo.

Notas de IMEF.

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