Etiquetas

, ,

“Quisiera tener mi propio negocio…”, es una expresión que oímos con frecuencia. Muchas personas han tratado, pero pocas han logrado éxito. Uno de los factores más importantes en el éxito de una nueva empresa, es el saber escoger en forma adecuada la idea.

La búsqueda y selección de la idea es con frecuencia un problema difícil. Pero aún más difícil es la evaluación de la idea dentro del marco de referencia de una nueva empresa. No parece haber ningún método científico o metodología altamente desarrollada para asistir al nuevo empresario en este proceso. Algunos factores como son la educación, experiencia, disponibilidad de recursos y el estado de la industria, fijan un marco de referencia dentro del cual se analizan las ideas. Sin embargo, la selección final de la idea permanece altamente introspectiva y sujeta a las circunstancias.

En el campo de las ideas no podemos hablar de escasez; el empresario siempre tendrá mil y una ideas para nuevas empresas; la escasez comienza cuando se habla de “buenas ideas”. Al parecer los proponentes de ideas, no tienen el concepto de lo que requiere una nueva empresa, en términos de productos que puedan soportar con éxito sus operaciones.

El origen de nuevas ideas.

Nuevas ideas para negocios tienden a venir de muy diversas fuentes, algunas que merecen seria meditación y otras de franco rechazo. A continuación se citan algunas de estas fuentes:

1) Experiencia.- Una de las fuentes más importantes en la producción de ideas para nuevas empresas es la experiencia del empresario. Con frecuencia oímos de la diversificación de productos. Cuántas veces ello no brota de la familiaridad que tiene el empresario con el proceso, lo cual le permite en un momento determinado reconocer nuevas posibilidades. Algunas de estas posibilidades pueden aflorar del proceso como ya se indicó, o bien del reconocimiento en el mercado de necesidades insatisfechas. Así llegamos a esta otra fuente.

2) Reconocimiento de necesidades insatisfechas.- Este origen de ideas es el resultado de la observación cuidadosamente de la actividad humana. Es quizás uno de los más extendidos pero al mismo tiempo uno de los más mal manejados. Si pudiéramos hablar en porcentajes del número producido de ideas por fuente, ésta obtendría uno de los primeros lugares, y por ello es muy difícil de manejar la información que aquí se genera. Al mismo tiempo debemos reconocer que de ella brotan buenas ideas, ya que son primariamente objetivas; buscan satisfacer una necesidad del mercado. Las ideas provenientes de esta fuente requieren de un análisis cuidadoso, así como de una investigación exhaustiva en el ámbito del mercado.

3) Invención.- Algunos empresarios inventan el producto que será la base para la nueva empresa. Sin embargo individuos con el deseo de emprender una nueva empresa con frecuencia ponen demasiado énfasis en la necesidad de inventar un producto o servicio para iniciar el nuevo negocio. Por lo general es difícil encontrar un hombre que reuna las cualidades de inventor, promotor y director de nuevas empresas. Dentro de este mismo panorama podríamos citar los descubrimientos accidentales. No es desconocido el caso en el que literalmente un individuo se tropieza con la idea en el curso de otras actividades, y es sólo a través de una evaluación posterior que el individuo decide explotarla.

4) Exigencias del mercado.- Otras ideas para nuevas empresas vienen dadas por la demanda o exigencias del mercado. Se ha observado en varias ocasiones que aunque el empresario no detecta una necesidad, el mercado por sí mismo exige del empresario el desarrollo de un nuevo producto o servicio para satisfacer una necesidad.

5) Proceso tecnológico.- Esta área representa para el futuro empresario una fuente inagotable de ideas. La investigación académica y en laboratorios industriales ha crecido en forma acelerada. En México este progreso no escapa a su desarrollo. En la actualidad no sólo existen fuentes de investigación tecnológica, sino que también se participa en intercambios tecnológicos. El desarrollo de la tecnología está produciendo ideas, las cuales en algunos caos, son capaces de soportar nuevos productos que contribuyen a cubrir las necesidades del mercado nacional e internacional. En otros casos el resultado final de la investigación es un descubrimiento que no tiene aplicación práctica inmediata, pero el cual vale la pena conocer y tener en mente, ya que en un futuro podría ser de utilidad. Otra alternativa en este campo lo constituye la explotación de la tecnología por ella misma, la cual en algunos casos puede soportar con éxito el desarrollo de un nuevo negocio.

6) Ideas de terceros.- La búsqueda de nuevas ideas puede tener dos fuentes interesantes de analizar:

a. Contactos Personales.- En cuyo caso el hombre interesado en iniciar un negocio, busca en los investigadores o personas similares, la contraparte necesaria para el inicio. El investigador aportará el resultado de su investigación, el “know how”, mientras que el iniciador aportará los demás elementos.

b. La búsqueda metódica.- Ella no repara en forma aislada en una de la fuentes mencionadas anteriormente, sino que las abarca todas. El promotor que sigue esta técnica debe estar abierto y aceptar ideas provenientes de muy diversas fuentes.

Anuncios