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Japón tiene el tamaño de Chihuahua y Aguascalientes, con 124 millones de habitantes, posee los 10 bancos más importantes del mundo, tiene el índice educativo y longevidad más alto del mundo, tiene el índice de criminalidad más bajo del mundo y su producto nacional es igual a lo que producen Francia, Inglaterra y Alemania juntas.

Existen cuatro diferencias entre Japón y México:

1.- La Educación.

En México nos preocupamos por el 5, el 6 o el 8 pero ¿y la educación formativa?, ¿En nuestras escuelas se inculcan la honestidad, la puntualidad y la limpieza?. Dentro de la Educación existen cuatro pasos para tener éxito:
a) El “bien ser”: Honesto, puntual y disciplinado. El principio fundamental del respeto: si no es tuyo debe de ser de alguien. Si esta pluma te la encontraste en un escritorio debe de ser de alguien, entonces devuélvela.
b) El “bien hacer”: Haz las cosas bien. Si vas a nadar hazlo bien, y si vas a estudiar hazlo bien y si vas a hacer el amor hoy en la noche con tu esposa, hazlo bien, entrégate.
c) El “bien estar”: Las personas que son un “bien ser” y dan a la familia y a su escuela más de lo que recibieron, llegarán a este paso, y quienes siguen estos tres pasos en este orden, tarde o temprano llegarán a lograr.
d) El “bien tener”: No es más que valorar lo que tenemos y aspirar a tener más cosas preciadas; pero, no inclines tu balanza en cosas materiales, tenemos tantas cosas cerca de nosotros que no cambiaríamos por todo el oro del mundo: tu salud, tu vida, tu familia, a ti mismo.

2.- Actitud ante la Naturaleza.

En cada acto importante de la vida planta un árbol: cuando te cases planta un árbol, cuando nazca un hijo tuyo planta un árbol, cuando entres a la primaria planta un árbol, antes de cualquier evento realmente importante, planta un árbol.
Por eso, la juventud tiene que ser emprendedora. Nos quejamos de la contaminación y de la erosión de la República Mexicana, pero si cada mexicano plantara un árbol en cada momento importante de su vida, México sería otro.

3.- La Religión.

¿Cuál es la diferencia entre los trabajadores japoneses y los mexicanos? “El trabajador mexicano es mucho más hábil, pero las relaciones obrero-patronales son muy deficientes. Los dos pueblos son iguales: les gustan las peregrinaciones, las tamboras, los amuletos, los cohetes, etc., pero los mexicanos van a los templos a pedir y a esperar; mientras que en el Shintoismo se va a ofrecer”.

Por eso, nos hemos dado cuenta que los sindicatos mexicanos presentan pliego de peticiones y los sindicatos japoneses presentan un pliego de ofrecimientos. ¡Pequeña pero gran diferencia!. Si en Japón se fabrican 1,000 autos, ofrecen fabricar para el año siguiente 1,200. Si se tiene un 5% de errores en la producción, entonces se ofrece reducirlas al 3%. Y en base a esos ofrecimientos, las empresas japonesas han logrado un error 0 (cero), Calidad Total y Justo a tiempo (JIT).

Con pliego de peticiones no es posible, pedimos más días no laborables, más vacaciones, más aguinaldo, que nuestro cumpleaños nos lo paguen triple y no trabajarlo.

4.- Actitud ante la vida misma.

Hay muchos jóvenes que al llegar a los 20 años “ya no pueden”, porque desde pequeños estuvieron escuchando todos los días: eres un bruto, eres la vergüenza de la familia, eres un malcriado, siempre te reprueban,… entre otras cosas.
Entonces ese joven crece y sólo hace lo que tiene que hacer buscando que el reloj marque las cinco de la tarde. ¡Qué tristeza!. Así, hay padres de familia, maestros, empresarios, que todos los días están creando fracasados. Pero también hay maestros, padres de familia, empresarios y jefes que todos los días están creando triunfadores.

Tenemos una obligación con México. Conozco a muchos Libaneses, Israelitas y Españoles, que llegaron a esta nación, a México, con una mano adelante y otra atrás, sin amigos, sin conocer el idioma, con costumbres, pero con una fe en sí mismos, en este México, y trabajaron mucho y ahora son los empresarios de esta nación.

Pero ¿Qué pasa en el pueblo?. Vean ustedes el comportamiento en el pueblo, por ejemplo de Chinconcuac, en el Estado de México; hay la fiesta del pueblo, se celebra a San Agustín o Santo Tomás, el patrono del pueblo, y es casi toda la semana de pachanga. ¿Qué hacemos los mexicanos? “El bailongo, los cohetes y las cheves”.

¿Y los españoles? Abriendo desde las cuatro de la mañana sus panaderías, hasta las diez de la noche, y vean a los israelitas trabajando y trabajando. Nosotros no, pues es día de la fiesta del pueblo. ¡Cómo!. No me vaya a castigar San Agustín.

Vean la diferencia del trabajo. Vean un domingo de nosotros, juegan las chivas o el américa…¡las cheves!. El anglosajón arregla su carro, limpia, pinta la pared, engrasa la puerta, poda. El japonés arregla su jardín, trabaja y nosotros NO, pues ¡Es Domingo!, y como hoy es domingo: ¡Cómo quieres que trabaje!.

Resumen de la conferencia de Carlos Kasuga, Director de Yakult.

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