Etiquetas

, , ,

Algunas empresas claramente evidencian la habilidad de desarrollar la innovación mediante un proceso de operaciones consolidado. Generalmente se trata de un proceso en etapas, con filtros. Podría hablarse de una fase inicial de «brainstorming», en la que se recogen ideas con distintos orígenes: mercado, interior de la empresa, diseñadores o consultores externos, alta dirección, etc. Dentro de esa fase cabría incluir un elemento de genialidad, una «corazonada», una intuición, que puede darse al nivel de la gerencia y nace por tanto con una prioridad importante.

De este brainstorming surgen montones de ideas que algunas empresas llaman «locas», o «descabelladas» para reconocer que en la primera etapa del proceso todo vale y para estimular los canales de información interna a generar el mayor número posible de nuevos conceptos de producto. Uno o más filtros reducen el número de ideas hasta concretar aquellas que pueden tener mayor potencial y mejor encaje en la estrategia de la compañía. Estos filtros generalmente comités que incluyen miembros de distintas áreas de la compañía. En muchos casos, la gerencia forma parte de estos comités o sigue próximamente su función.

El filtrado de ideas lleva a su concreción en proyectos. Los proyectos involucran personas externas e internas. La mayoría de las empresas, como ya se apuntó más arriba, no parecen utilizar sofisticadas herramientas de gestión de proyectos, con alguna excepción, ni someten los proyectos a rigurosos calendarios. A pesar de esto, parecen tener un grado de satisfacción con relación a su capacidad para llegar razonablemente a tiempo al mercado con sus innovaciones.

Las operaciones de innovación y las otras áreas de la empresa

La mejor integración de la innovación redunda en la eficacia de la misma. En la mayoría de las empresas esta integración es vía personas, más que vías sistemas. Muchas veces, la persona que realiza la integración es el propio gerente. Las técnicas como el Time to Market o las técnicas de gestión de proyectos no parecen ser utilizadas en toda la medida de sus posibilidades. Tampoco el Diseño-para un-Costo, una técnica que pretende encajar todo el desarrollo de un producto en un costo final, aparece como muy desarrollada en las empresas y otras, se plantean un objetivo de llegar a un producto con un precio más o menos acotado, pero esto se alcanza por una combinación de aproximaciones, intuiciones y experiencia más que por la utilización de metodologías formalizadas.

Como ya se apuntó, las personas de innovación suelen constituir una especie de elite que tiende a autodiferenciarse y a mantener un status separado. Como ya dijimos puede haber ahí una combinación de cierta arrogancia, o la percepción de pertenecer a un mundo distinto: el mundo de las ideas, el conocimiento, la estética y la ciencia, o bien la convicción de desarrollar una actividad que lleva un ritmo diferente, que requiere una mayor flexibilidad, que exige una libertad de contactos y relaciones exteriores. Integrar esta elite en el resto de los procesos, comerciales, productivos y presupuestarios, requiere un cierto esfuerzo que también suele ser responsabilidad de la alta dirección en la mayoría de las empresas estudiadas. Estas elites tienden a formarse así mismas, captando personas externas que se integran sin grandes problemas en su cultura. En casi todas las empresas de la muestra los medios técnicos son suficientes, y se dispone de equipos y sistemas necesarios (CAD-CAM, laboratorios, mini planta para pre-series, equipos para someter a tests, etc.). Algunas empresas se fabrican sus propios moldes, utillajes y hasta las máquinas, en un esfuerzo por controlar totalmente su tecnología.

Notas de Don Pedro Nueno

Anuncios