Etiquetas

,

La posibilidad de realizar una consultoría –Una consultoría es, por definición, un proyecto acotado- con el modelo de la Investigación Acción surge cuando cierta situación desconcierta a sus protagonistas, hasta el punto de que se ven impulsados a llamar a un tercero. Es un hecho delicado, por lo que se espera de un adulto es que resuelva problemas y encare conflictos sin ayuda. Si esto es difícil para cualquiera, lo es más para quienes actúan en cargos de responsabilidad, ya que se descuenta que en su campo cada uno se basta a sí mismo.

En tanto profesión de ayuda, la consultoría en Investigación Acción reconoce este hecho y recomienda el uso de procedimientos que dan garantías al cliente.

El consultor aprende haciendo: se convierte en lo que hace trabajando en el campo, sobre casos individuales, circunscriptos, y conversándolos con colegas. La teoría se alimenta con el ejercicio repetitivo: de ahí el uso de las palabras arte, artesanía, oficio, práctica.

Cada consultor reflexiona a partir de una conceptualización que le es propia, surgida de un proceso que incluye las observaciones que él hace a medida que realiza su actividad trashumante, el intercambio de ideas y los diálogos después de participar en proyectos específicos, y el análisis de las consecuencias de esa participación. De semejante labor cotidiana, a la que se agregarán de manera informe sus lecturas y su historia personal, emergen el marco y los repertorios a los que refiere todas sus observaciones, Lo hay, por supuesto, muy variados y para todos los gustos, pero los que se sostienen a través del tiempo se basan en unos pocos preceptos.

Aquellas observaciones, a su vez, se filtrarán a través de marcos teóricos –a menudo contradictorios- desarrollados por autores respetados y enriquecidos por colegas. Sirven para articular ideas y dar prioridad a nuevos dispositivos que permiten continuar el relevamiento. De tal modo, se busca que la próxima intervención quede acotada a la experiencia del campo inmediato del otro, libre de las preferencias del consultor. Así, el análisis de los efectos expresará evaluaciones que podrán ser discutidas y compartidas con terceros. Al cumplir con estos requisitos, la consultoría adquiere visos de práctica científica. (El escrúpulo es la forma que adquiere el respeto por quien nos enseñó).

Eso tiene una especial importancia en el campo de las ciencias sociales, en el que existen teorías diversas, no sólo de la psicología y sociología, sino de la administración y de otras varias disciplinas a menudo transitadas por el consultor en función de cada situación concreta, Son aportes que alimentan el marco de referencia, pero esos preceptos y recomendaciones multidisciplinarios quedan latentes cuando el consultor trabaja en lo concreto, se centra en la singularidad del caso y hace, así, artesanía (Lévi-Strauss habla del bricolaje).

Notas del libro: Estar de paso de Carlos Altschul

Anuncios