Si bien en los libros hay mucha información sobre el liderazgo y sobre cómo hacer las cosas de forma correcta para alcanzar el éxito que estamos buscando, a veces también es bueno observar cuales son las cosas incorrectas y sobre todo el cómo evitarlas.

 A mi parecer estos son los errores mortales y de mayor frecuencia que tienen los Directores:

 1.Asumir que sus empleados conocen la visión, los objetivos y el propósito de la compañía.Tanto usted como su equipo directivo tienen un gran plan estratégico diseñado. La pregunta es ¿Quién ejecutará ese plan? Incluso el mejor plan deja de tener valor a menos que se entienda y se acepte como propio en todos los niveles. Están seguros que saben cómo bajar la información y el Balance Score Card (BSC) a su gente operativa? Su mano de obra es el motor que acciona su plan.

 Usted debe integrar su plan estratégico para asegurarse de que TODOS están en sintonía con el Plan de la Empresa.

 2. Dejar el proceso de selección y contratación al azar.Un buen sistema de contratación y selección a todos los niveles mejora el rendimiento global y ayuda a evitar problemas. Una definición clara y precisa de los que buscamos y para qué lo buscamos es clave. Además, una entrevista rigurosa, y la comprobación de sus referencias y antecedentes profesiones ayudan al empleador a formarse una imagen exacta del comportamiento anterior del candidato. Esto, unido a una adecuada investigación sobre sus actitudes, puede evitarnos muchas sorpresas y ahorrarnos muchos costos en el futuro.

 Es de suma importancia que los colaboradores entiendan: a) La descripción del puesto que desempeñarán, b) Lo que se espera de ellos y c) Cómo se les va a medir.

 3. Asumir que sus colaboradores está entrenados adecuadamente.El no poder desarrollar los talentos de su gente con el entrenamiento apropiado es una pérdida de recursos masiva. Muchas compañías dedican más tiempo y dinero a negociar y pagar los contratos de mantenimiento de sus equipos y máquinas de lo que dedican al entrenamiento de su personal. Y sin embargo, siguen diciendo que sus empelados son su activo número uno y el más importante.

 4. No poder evaluar y medir.Es fácil caer en el hábito de seguir operando el negocio como de costumbre, realizando tareas de memoria o haciendo las cosas de la misma manera simplemente porque ésa es la forma en que se han hecho siempre. El director debe medir continuamente sus actividades clave para el negocio. ¿Son necesarias y relevantes? Si es así entonces estas actividades se deben medir y seguir para determinar su eficacia así como eficiencia. Si usted no puede medirla, no la haga. El BSC para la Dirección no deberá de ser mayor a una página renovada todos los días. Es imprescindible indicar y medir aquellas operaciones que vayan alineadas a la visión del negocio.

 5. El no poder proporcionar el feedback adecuado.El miedo al conflicto puede llevar a los líderes a evitar mencionar un comportamiento inaceptable o a requerir responsabilidades. La retroalimentación sistemática y constructiva, orientada a objetivos, mediante evaluaciones de desempeño o con conversaciones en el curso de las actividades diarias, es necesaria para asegurar un buen funcionamiento y ayudar al desarrollo de carrera de los empleados.

6. Asumir que se están haciendo las cosas bien y que los clientes están contentos.¿Les ha preguntado? Si se asume que sus clientes están satisfechos simplemente porque no ha recibido quejas no es necesariamente un barómetro exacto. Su negocio debe tener mecanismos y sistemas en marcha para favorecer la retroalimentación del cliente. Usted debe escuchar, y actúa en función de esa información. Mida su participación de mercado, el ticket promedio, el incremento en ventas y la innovación de sus productos.

7. No entender la relación entre ventas y marketing.Incluso los negocios con una fuerza de ventas excelente deben ayudarse del marketing. El marketing, a través de sus disciplinas de relaciones públicas, investigación y publicidad, es una herramienta clave para identificar nuevos mercados, nuevos productos, comunicarse con su mercado potencial y con sus clientes; ayudará a difundir y consolidar su marca de fábrica y su mensaje entre todos sus actores. La falta de desarrollo activo de tales estrategias perjudica su capacidad para competir.

 8. Tratar a los colaboradores como si fueran un material, un recurso  o un activo más.Cualquier compañía que haya experimentado el alto costo de la rotación de personal, entiende lo que significa pagar este peaje: costos de reemplazo, pérdida de productividad y moral baja. Si trata a los colaboradores como un material ellos le responderán de la misma forma, es decir, dejándole cuanto antes por la mejor oferta siguiente.

Con todos estos puntos, las preguntas iniciales que debemos hacernos son:    ¿Dónde estamos nosotros con respecto a todos estos puntos?, ¿Sabemos a donde vamos y qué queremos?, ¿Tenemos un adecuado BSC en la empresa?, ¿Sabemos cuál es el grado de satisfacción de nuestros clientes?, ¿Sabemos cuál es el grado de satisfacción de nuestros colaboradores?, ¿Lo tenemos medido?

 …y un sinfín de preguntas más que nos lleven a plantearnos lo que tiempo atrás un gran científico indicó:

 Hay que estar loco para pensar que haciendo las cosas de la misma forma que siempre se van a conseguir resultado distintos. (Einstein).

 

Anuncios