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Generar un proceso de cambio en una cultura no es una gestión o cuestión de “Dedocracia” o asignación por simpatía o porque lo “Manda el Director”.

Para cambiar, primero se requiere tener el deseo y el espíritu de hacerlo. Y es en estos dos aspectos que la organización puede tornarse fuerte, consistente y constante en la mejora.

Déjeme preguntarle al Sr. Director: Está Usted dispuesto a utilizar durante toda la próxima semana los servicios sanitarios y las regaderas (si las hay) de sus trabajadores, cerrando el que tiene Usted en su privado? Si no es así, vaya y revise las condiciones en las cuales éstos se encuentran, revise las instalaciones, la limpieza, las condiciones de operación, etc.

Un buen amigo me decía: “Si deseas saber las situación y el ambiente organizacional, vete a los baños de los trabajadores, allí te darás cuenta de todo…..”.

El cambio se inicia con acciones frecuentes, constantes y medidas enfocadas a los objetivos y razón de ser de la organización. Si no tiene claros su misión, visión y objetivos de la empresa, cómo espera realizar un proceso de cambio exitoso?

Quiere bajar de peso, entonces se mide tanto el peso como la talla, lleva una modificación a sus hábitos alimenticios y de ejercicio, cambia la rutina (hace cosas diferentes), y constantemente se mide pero sobre todo, sabe a dónde quiere llegar y en cuánto tiempo.

Porqué esto no lo puede hacer con su propia empresa? Porqué tratar a sus trabajadores como no humanos? Porqué hay que esperar que las empresas “engorden”, sean poco “ágiles” y se manifiesten constantemente en un estado de “Confort”?

Porqué la empresa tiene tan alto nivel de rotación de sus trabajadores a pesar de que aparentemente les pagamos lo que marca la zona económica en la que nos ubicamos, tienen sus prestaciones de ley y les damos capacitación constante? ( por lo menos eso nos dice nuestro departamento de administración de personal).

Las personas trabajamos por varias razones: 1) Obtener un ingreso 2) Estabilidad 3) Aprendizaje 4) Crecimiento, etc.  Sin embargo en este último punto me gustaría detenerme un poco.

Se puede imaginar a Usted realizando la misma operación por varias horas? Por ejemplo: tome su engrapadora y guárdela en el cajón derecho de su escritorio para después sacarla y colocarla del lado izquierdo del mismo. Realice esta operación 20, 30, 50, 100, 500 ó 10,000 veces. Es divertido? Le da un valor agregado a su actividad? Ahora imagine que esta actividad, y solamente esta, la va a realizar durante ocho horas los siguientes seis días de la semana y las próximas 52 semanas del año. Cómo se siente?????. Frustrado.

Ha tenido accidentes al confiarse que ya conoce de memoria su trabajo, no le motiva el levantarse de la cama todos los días para ir a trabajar y estar con la “engrapadora” , llega a la empresa y busca ansiosamente la hora de la salida, etc. Esto es lo que sienten muchos de sus trabajadores a los cuales no hemos tenido, la Dirección, la habilidad, destreza y conocimientos de hacer que su trabajo crezca, que puedan participar en la mejora de los indicadores de desempeño, que se sientan partícipes de un objetivo común y claro, que sientan amor a la “Camiseta”, en otras palabras: “Que lo sigan como Líder y no solamente que conozcan su nombre.

“Dirigir una empresa es dirigir voluntades y sentimientos”. Démosle dignidad a la gente en su trabajo, colaboración y operación y verá cómo se realizan los grandes cambios en la organización.

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